Cookies de lima y coco
¡Buenos díaaaas! :D
Hoy os traigo una receta deliciosa para aquellos que necesitéis ahogar las penas de la vuelta al trabajo o para los que queráis poner un poquito de azúcar a la vida, ¡que nunca está de más! ;)
Para aprovechar las ultimas limas del verano, las mismas que usamos para las caipirinhas y en múltiples cócteles preparé estas galletitas. Son crujientes pero esponjosas, dulces pero con un toque ácido y refrescante. Os puedo decir que por ahora están a la misma altura en mi ranking de delicias que las cookies de frutos rojos y chocolate blanco, que publiqué hace unos meses.
Cuando ví la receta en este blog, las apunté en seguida a mi lista de recetas pendientes y no tardé ni una semana en probarlas. He adaptado algunas cantidades a mi gusto, para que el sabor de la lima destaque un poco más.
Así que ¡vamos a por ellas! ;D
Ingredientes (Para unas 25 galletas)
- Aceite de girasol (1/3 taza - 70 ml)
- Azúcar (1 y 1/2 taza - 300 gr.)
- Bicarbonato sódico (1/2 cucharadita - 3 gr)
- Coco rallado (1/2 taza)
- Harina (350 gr)
- Huevos (1)
- Leche (1 cucharada - 15 ml)
- Levadura en polvo (1 cucharadita - 5 gr)
- Mantequilla derretida (6 cucharadas - 80 gr)
- Queso fresco (tipo Philadelphia) (60 gr)
- Ralladura de lima (1 cucharada)
- Sal (1/2 cucharadita - 3 gr)
- Zumo de lima (2 cucharadas - 32 ml)
Para el rebozado
- Azúcar (1 taza - 240 gr.)
Utensilios
- Bandeja de rejilla (1)
- Batidora de varillas (1)
- Cuchara para helado (1)
- Espátula de silicona (1)
- Papel de hornear (1)
- Recipiente (2)
Pasos
- Precalentar el horno a 180ºC. con calor arriba y abajo.
- En un bol mezclar los ingredientes secos (la harina, la levadura, la sal, el bicarbonato y el coco rallado. Reservar.
- En otro bol verter la ralladura de la lima, el azúcar y el queso fresco.
- Derretir la mantequilla en el microondas a muy baja temperatura y comprobando cada 30 segundos, para que no se queme.
- Verter la mantequilla sobre la mezcla de queso fresco y batir con la batidora de varillas hasta que quede bien mezclado.
- Agregar el huevo y el aceite y seguir batiendo.
- Incorporar los ingredientes secos mezclados previamente, poco a poco, con una espátula de silicona.
- Preparar el azúcar restante en un plato hondo.
- Con una cuchara sopera o una para helado, hacer bolas y rebozarlas en el azúcar. (Puede que la mezcla resulte una tanto líquida, por eso, para facilitar la operación, os aconsejo que en una mano cojáis un puñado de azúcar y vertáis el contenido de la cuchara sobre la mano, mientras con la otra acabáis de espolvorear con azúcar.
- Dejar las bolas azucaradas sobre la bandeja del horno, forrada con papel ignífugo. Dejar espacio suficiente para que cuando aumenten de tamaño no se peguen. (Yo puse 9 en cada bandeja).
- Hornear durante 13-15 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse. Deben quedar blanquitas por el centro y doradas por los bordes.
- Una vez, fuera del horno, dejar reposar 5 minutos en la misma bandeja, para después traspasarlas a una rejilla hasta que enfríen totalmente.